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¿Cómo piensan las montañas?

Muchos de los que nos fuimos asentando en Capilla del Monte sentimos que el lugar nos sumerge en una profunda transformación, expandiéndose así una narrativa que nos enraiza con intensidad y magnetismo. Hacer cerámica situada fue crucial para revestir de sentidos este vínculo alquímico con el lugar, y con el paso de los años, fui comprendiendo que el oficio funcionaba como un lenguaje. A medida que investigaba sobre su relación simbólica con el entorno iba descubriendo cada vez más libros sobre reflexiones y perspectivas de pensamiento originario.

¿Cómo piensan las montañas? nace para nombrar esta inquietud de vivivir en un entorno abrazado por el mismo perfil montañoso de nuestros antepasados. La pregunta se ancla en la investigación recogida en la obra ¿Cómo piensan los bosques? del antropólogo Eduardo Kohn.

Inspirada por estas lecturas comencé a preguntarme si la montaña también pensaba y cómo sería que esto sucedía. Para explorarlo, me propuese imaginar formas de diálogo a través de su materia y comencé a armar una primera idea de un posible conjunto semiótico que resonase con «el pensamiento de la naturaleza», o «pensamiento silvestre».

En consencuencia de esto, tallé una serie de figurillas de cerámica con arcilla local a modo de signos y decidí que el gesto o tono del mensaje sería de tipo ritual, es decir, actos simbólicos dentro de un circuito natural.
Más allá de que esto constituye una práctica ancestral conocida, se trataba de explorar, en palabras de George Colleui, la vinculación de los rituales al tiempo y a los cambios de actitud de cara a algo que hacemos. Esta mirada permitía así reflexionar nuevas perspectivas sobre la intensidad y el magnetismo del lugar.

Después siguió una pregunta necesaria: ¿Qué deseo comunicar? o incluso ¿cómo inicio este diálogo?. Para esto me topé con una pequeña frase dentro de las conversaciones de E. Kohn con Manari Ushigua, que decía:

«Uno se conecta a la selva a través de los sueños (…)»

Inmediatamente esto se relacionó a experiencias en común con otras personas donde compartíamos que desde que vivíamos cerca de la naturaleza, el mundo onírico propio se había despertado y los sueños se profundizaban, o incluso era más vívidos.

De a poco, todo este campo fue guiando una idea en la que yo tallaba pequeñas figuras de cerámica con arcilla local siguiendo la narrativa de un sueño. Después hacía un acto simbólico en relación a esto y lo ofrendaba a lo largo de difernetes lugares. Al principio tenía un plan, una lista y una fecha para terminar el ejercicio y sacar conclusiones, pero el proceso fue tomando vida propia.

Este proyecto comenzó a tejerse hacia atrás en el tiempo con otros sueños, viajes, dibujos, personas,…y los fue ordenando, parecía seguir una huella o memoria que desembocaba (Mayatukuy) en el presente.
Registré simbólicamente su naturaleza en un cuento territorial para la cerámica ritual, que llamé SONQO RUNA, humano compansivo, ya que esta exploración desveló la importancia de recordar la ternura frente a la dureza de la vida y agradecer estar…. bajo este mismo sol y estas mismas estrellas!.

Los invitarlos a ser parte de esta experiencia !


Nota:
El cuento y las piezas de cerámica estarán disponibles en esta web partir de Octubre del 2026….. si así nos lo conceden.







Adquiere tu ritual